Sin embargo, muchos pacientes murieron sin que "el ángel" pudiera intervenir y ahorrarles sus inyecciones mortales.
Pronto llegaría el cambio para Angelo, le destinaron al "codigo azul", se trataba de emergencias. Solo 12 de los 37 pacientes, vivieron para hablar de su experiencia cercana de la muerte, esto no le agradó en absoluto, le estaban arruinando las oportunidades en las que él podía convertirse en ángel, al parecer por su inhabilidad de mantener a sus víctimas vivas, continuó inyectando a los pacientes una combinación de drogas que paralizaban, plomo y anectine. En ocasiones, les comentaba que les iba a dar algo que les provocaría una sensación inmejorable. Tras administrar el cóctel mortal, los pacientes empezaban a sentirse entumecidos y apenas podían respirar, pocos podían sobrevivir al ataque mortal.
Pronto llegaría el cambio para Angelo, le destinaron al "codigo azul", se trataba de emergencias. Solo 12 de los 37 pacientes, vivieron para hablar de su experiencia cercana de la muerte, esto no le agradó en absoluto, le estaban arruinando las oportunidades en las que él podía convertirse en ángel, al parecer por su inhabilidad de mantener a sus víctimas vivas, continuó inyectando a los pacientes una combinación de drogas que paralizaban, plomo y anectine. En ocasiones, les comentaba que les iba a dar algo que les provocaría una sensación inmejorable. Tras administrar el cóctel mortal, los pacientes empezaban a sentirse entumecidos y apenas podían respirar, pocos podían sobrevivir al ataque mortal.