FREILA: Mientras duró el interrogatorio no demostró remordimiento...

Mientras duró el interrogatorio no demostró remordimiento alguno, para él la vida no valía un penique, sobretodo la vida de las personas mayores, a quienes odiaba. Puede que ese sentimiento fuera fruto del rechazo del que fue objeto toda su vida, desde la niñez hasta cuando se manifiesta homosexual, el desamor e incomprensión lo hicieron indiferente al sufrimiento ajeno. Confesó que no siempre actuaba solo, y que ataca a los débiles, que únicamente en los primeros homicidios lo acompañó su amante Jean Mathurin. Declarado culpable de asesinato y robo con violencia en 18 ocasiones.

El 16 de abril de 1989, mientras cumplía su condena, murió en su celda, enfermo de SIDA, a la edad de 26 años.