Afortunadamente, la primera víctima se recuperó del trauma, y tres años después estaba dispuesta a contar, con lujo de detalles, las características de su atacante. Con esos valiosos aportes se confeccionó un retrato que se distribuyó en todo París y sus alrededores. Finalmente, Thierry Paulin fue identificado y detenido. Tras comprobar que sus huellas eran iguales a las halladas en las escenas de los asesinatos, fue interrogado por la Brigada Criminal durante 43 horas ininterrumpidas!, finalmente se declara autor de unos 20 asesinatos.