Algunos detalles no tardaron en hacerse públicos, la víctima fue identificada como Yolanda SAPP, una joven de 26 años con un importante historial de detenciones por prostitución y consumo de drogas. La víctima fue vista por última vez dos días antes de la hora del asesinato en el este de Sprague, una zona frecuentada por prostitutas y proxenetas. La policía entrevistó a la gente más cercana y conocidos determinando que la ropa, un monedero, un collar de plata, dos anillos (uno de estos, alianza de boda) y los 9 brazaletes que de normal llevaba desaparecieron de su cuerpo lo que hizo que al principio se barajara la hipótesis del robo como posible causa.