Francia se ha llevado una sorpresa, pero no tan grande. En 1984 una pareja fue condenada en el departamento de la Corrèze, al sur de París, a cinco y ocho años de prisión por haber ahogado y enterrado a siete recién nacidos. Más recientemente, una mujer confesó en marzo que mató a seis hijos y escondió sus cuerpos en una bodega de su casa, en el noroeste del país.