Un alumno llega, de nuevo, tarde a clase y su profesor, ya mosqueado, le dice:
- ¿Se puede saber por qué llegas tarde otra vez Paquito?
- Porque me caí del autobús.
- ¿Ah, sí? ¿y ha sido para tanto?
- Es que me caí muy despacito, muy despacito.
- ¿Se puede saber por qué llegas tarde otra vez Paquito?
- Porque me caí del autobús.
- ¿Ah, sí? ¿y ha sido para tanto?
- Es que me caí muy despacito, muy despacito.