El pequeño, que ya ha aprendido a nadar antes de andar, se amamanta siempre en apnea, con los oídos y las narinas cerradas, y no sólo cuando lo hace en el agua sino también en tierra. Al nacer, la cría pesa de 5 a 55 kg. y su crecimiento es rápido, ya que al año puede hacer alcanzado los 250 kg. Por término medio, los nacimientos se producen a intervalos de dos años –ochos meses de gestación, un año de lactancia y cuatro meses de “anestro” –y la primera cría permanece con su madre hasta el nacimiento de la segunda o incluso durante más tiempo. De ahí que no resulte extraño encontrar hembras rodeadas de varios jóvenes, si bien no es seguro que todos ellos sean sus propias crías.