Los artiodáctilos
Los hipopotámidos proceden de un tronco común, el de los primitivos artiodáctilos, que dio origen a los suiformes por un lado y a los rumiantes por el otro. Contrariamente a los perisodáctilos –tapires, caballos y afines-, que se desarrollaron sobre todo en Norteamérica, los artiodáctilos tuvieron como centro de evolución más probable el Viejo Mundo. Sus fósiles más antiguos, Picbobunidae, que se remontan a principios del Eoceno (hace unos 54 millones de años), tenían cuatro dedos en cada pie, un estómago no rumiante y carecían de cuernos.
Los hipopotámidos proceden de un tronco común, el de los primitivos artiodáctilos, que dio origen a los suiformes por un lado y a los rumiantes por el otro. Contrariamente a los perisodáctilos –tapires, caballos y afines-, que se desarrollaron sobre todo en Norteamérica, los artiodáctilos tuvieron como centro de evolución más probable el Viejo Mundo. Sus fósiles más antiguos, Picbobunidae, que se remontan a principios del Eoceno (hace unos 54 millones de años), tenían cuatro dedos en cada pie, un estómago no rumiante y carecían de cuernos.