FREILA: Cerca del borde del cráter, el vapor de las fumarolas...

Cerca del borde del cráter, el vapor de las fumarolas mantiene las ceniza del suelo húmedas y calientes, creando unas condiciones óptimas para anidar. Pero no todas las iguanas pueden hacer su puesta aquí. La mayoría deberá proseguir su periplo y dirigirse hacia el fondo del enorme cráter. El Fernandina es uno de los volcanes más activos del mundo y las repetidas erupciones causaron el desplomo de su parte superior, formando una inmensa caldera de 5 km de diámetro y 900 m de profundidad. En lo que parece un viaje suicida, las iguanas deben vencer este desnivel, y descender por unas paredes tan empinadas como inestables. La menor perturbación causa enormes desprendimientos de rocas y, con ellas, las inevitable muertes. Las que salen ilesas prosiguen y, finalmente, llegan al fondo de la caldera. Una vez allí, buscan las zonas donde el vapor del subsuelo caldea la gruesa capa de cenizas, manteniendo una temperatura constante de 30ºC justo debajo de su superficie.