FREILA: Una buena caza...

Una buena caza

Al río Grumeti, en Tanzania, llegan como cada temporada los ñúes en migración, sedientos tras la larguísima marcha realizada. Allí les esperan los cocodrilos gigantes del Nilo, sumergidos y dispuestos a cogerlos por sorpresa cuando se acerquen a las tan deseadas aguas del río.
La manada de ñúes se dirige nerviosa a la orilla. Beber es siempre una actividad peligrosa, y muchas crías no han visto nunca un cocodrilo. Entre dos ejemplares adultos, una cría de ñú se adentra en el agua. De repente, el río estalla y comienza la lucha por la presa.

El cocodrilo atrapa a la cría por una pata y la arrastra hacia el agua para ahogarla. Finalmente, el implacable mordisco de las potentes mandíbulas del cocodrilo en el lomo de la cría impedirá que ésta tenga posibilidad alguna de escapar al ataque.

La mordedura del cocodrilo nunca es mortal, pues con ella sólo pretende apresar a su víctima para girar enseguida sobre sí mismo y, en cuanto consiga desequilibrarla, hundiría hasta ahogarla. A menudo descuartizan la presa entre varios cocodrilos y cada uno traga pedazos enormes, incluyendo los grandes huesos. En ocasiones, pueden esconder la presa en un recodo bajo el agua, a la espera de que macere y sea más fácil trocearla.