La adaptación al medio
Hace millones de años, los cocodrilos habían ocupado casi todo tipo de hábitats, tanto acuáticos como terrestres. En nuestra era todavía existía un cocodrilo completamente terrestre en Nueva Caledonia, hasta que los primeros pobladores lo exterminaron hace unos 1.500 años. Ahora, tan sólo el cocodrilo enano pasa gran parte de su tiempo en tierra firma, mientras que el resto vive sobre todo en aguas continentales, aceptando unos pocos las salobres y aún menos las marinas.
Así, el cocodrilo narigudo, el cubano, el australiano y el de Nueva Guinea toleran elevadas concentraciones de sal, pero sólo dos pueden considerarse realmente marinos: el del Nilo, que gracias a eso ha colonizado Madagascar y otras islas del océano Índico, y sobre todo el denominado cocodrilo marino. Este es un excelente nadador y ha sido visto (e incluso ha sido pescado) en alta mar. De hecho, ha ampliado su distribución, a través del Pacífico, a numerosos y lejanos archipiélagos de Oceanía.
En cuanto a la altitud, la mayor parte de poblaciones ocupan zonas bajas, y sólo el cocodrilo de los pantanos (en Nepal) y el del Nilo (en zonas montañosas de Africa) alcanzan cotas altas. Otra preferencia ambiental consiste en que las aguas sean tranquilas, es decir, lagos, charcas y ríos de curso lento. La excepción está en los caimanes almizclados de Sudamérica, especializados en los cursos fluviales rápidos.
Finalmente, en cuanto al ciclo anual, en casi todos es continuo, ya que habitan zonas tropicales en las que las estaciones no están marcadas por inviernos fríos. Tan sólo algunas poblaciones del aligátor del Mississipi entran en letargo invernal.
Hace millones de años, los cocodrilos habían ocupado casi todo tipo de hábitats, tanto acuáticos como terrestres. En nuestra era todavía existía un cocodrilo completamente terrestre en Nueva Caledonia, hasta que los primeros pobladores lo exterminaron hace unos 1.500 años. Ahora, tan sólo el cocodrilo enano pasa gran parte de su tiempo en tierra firma, mientras que el resto vive sobre todo en aguas continentales, aceptando unos pocos las salobres y aún menos las marinas.
Así, el cocodrilo narigudo, el cubano, el australiano y el de Nueva Guinea toleran elevadas concentraciones de sal, pero sólo dos pueden considerarse realmente marinos: el del Nilo, que gracias a eso ha colonizado Madagascar y otras islas del océano Índico, y sobre todo el denominado cocodrilo marino. Este es un excelente nadador y ha sido visto (e incluso ha sido pescado) en alta mar. De hecho, ha ampliado su distribución, a través del Pacífico, a numerosos y lejanos archipiélagos de Oceanía.
En cuanto a la altitud, la mayor parte de poblaciones ocupan zonas bajas, y sólo el cocodrilo de los pantanos (en Nepal) y el del Nilo (en zonas montañosas de Africa) alcanzan cotas altas. Otra preferencia ambiental consiste en que las aguas sean tranquilas, es decir, lagos, charcas y ríos de curso lento. La excepción está en los caimanes almizclados de Sudamérica, especializados en los cursos fluviales rápidos.
Finalmente, en cuanto al ciclo anual, en casi todos es continuo, ya que habitan zonas tropicales en las que las estaciones no están marcadas por inviernos fríos. Tan sólo algunas poblaciones del aligátor del Mississipi entran en letargo invernal.