HÁBITATS ARBOLADOS
El chimpancé ocupa siempre hábitats dotados de cierto arbolado. Su distribución, centrada en las densas pluvisilvas ecuatoriales que constituyen su biotopo más favorable, se extiende asimismo a las sabana mixtas con grandes tramos arbolados, a las sabana secas con pequeños sotos perennifolios y a los bosques de montaña. En todos estos hábitats, incluso en los más abiertos, los árboles parecen tener una importancia primordial: tanto en Uganda, donde los observaron entre otros Vernon y Frances Reynolds, como en Tanzania, donde los estudió Jane Goodall, los chimpancés pasan del 50 al 70% del día en el medio arbóreo.
En los árboles, sobre los que suelen desplazarse a cuatro patas –adoptando a menudo una postura casi bípeda-, buscan los frutos y otras materias vegetales que forman lo esencial de su dieta, cazan presas arbóreas y construyen los nidos temporales en los que pasan la noche y que no suelen reutilizar la noche siguiente; a menudo hacen también la siesta en los árboles y, especialmente durante la estación de lluvias, no es raro que construyen asimismo nidos diurnos con esta finalidad.
El chimpancé ocupa siempre hábitats dotados de cierto arbolado. Su distribución, centrada en las densas pluvisilvas ecuatoriales que constituyen su biotopo más favorable, se extiende asimismo a las sabana mixtas con grandes tramos arbolados, a las sabana secas con pequeños sotos perennifolios y a los bosques de montaña. En todos estos hábitats, incluso en los más abiertos, los árboles parecen tener una importancia primordial: tanto en Uganda, donde los observaron entre otros Vernon y Frances Reynolds, como en Tanzania, donde los estudió Jane Goodall, los chimpancés pasan del 50 al 70% del día en el medio arbóreo.
En los árboles, sobre los que suelen desplazarse a cuatro patas –adoptando a menudo una postura casi bípeda-, buscan los frutos y otras materias vegetales que forman lo esencial de su dieta, cazan presas arbóreas y construyen los nidos temporales en los que pasan la noche y que no suelen reutilizar la noche siguiente; a menudo hacen también la siesta en los árboles y, especialmente durante la estación de lluvias, no es raro que construyen asimismo nidos diurnos con esta finalidad.