Estómago rumiante
Pese a no estar incluidos en el suborden homónimo, los camélidos tienen un estómago rumiante que les permite alimentarse exclusiva o casi únicamente de materias vegetales, tales como hierba o materiales leñosos que tienen un bajo contenido en nutrientes. Después de llegar al primero de los tres compartimientos del estómago y de sufrir allí una fermentación previa, los alimentos pueden volver a la boca y ser de nuevo masticados para su posterior digestión definitiva. Este acto, que recibe el nombre de rumia, permite al animal tragar rápidamente los alimentos, masticándolos apenas, par luego retirarse a un lugar más protegido y digerirlos más a fondo mediante la acción trituradora y química de su estómago y la degradación de sus bacterias digestiva.
Pese a no estar incluidos en el suborden homónimo, los camélidos tienen un estómago rumiante que les permite alimentarse exclusiva o casi únicamente de materias vegetales, tales como hierba o materiales leñosos que tienen un bajo contenido en nutrientes. Después de llegar al primero de los tres compartimientos del estómago y de sufrir allí una fermentación previa, los alimentos pueden volver a la boca y ser de nuevo masticados para su posterior digestión definitiva. Este acto, que recibe el nombre de rumia, permite al animal tragar rápidamente los alimentos, masticándolos apenas, par luego retirarse a un lugar más protegido y digerirlos más a fondo mediante la acción trituradora y química de su estómago y la degradación de sus bacterias digestiva.