MEDIO NATURAL
Distribución
De las seis especies de camélidos, sólo hay tres que mantienen poblaciones salvajes: la vicuña, que nunca fue domesticada; el guanaco que sí lo fue, y de cuyas poblaciones domesticadas evolucionaron la llama y la alpaca; y el camello bactriano, cuyas poblaciones salvajes son muy minoritarias en comparación con las domésticas. El área de distribución de estos tres camélidos era mucho mayor antaño que en la actualidad. La del guanaco, por ejemplo, se extendía como mínimo hasta el norte de Perú y quizás incluso hasta el sur de Colombia, por el sur llegaba hasta el extremo meridional de Chile y por el este cubría gran parte de Argentina; hoy, esta área se extiende únicamente desde el sur de Perú hasta la Tierra de Fuego y la isla de Navarino, con algunos enclaves muy aislados en el extremo oeste de Paraguay y en el suroeste de Argentina.
Más restringida aún es el área de distribución de la vicuña, que abarca únicamente una limitada zona de los Andes centrales, en el sur de Perú, el norte de Chile –provincias de Tarapacá y Antofagasta- y el noroeste de Argentina. En el otro extremo del mundo, las últimas poblaciones salvajes del camello bactriano sólo se encuentran en el suroeste de Mongolia y el suroeste de China.
Distribución
De las seis especies de camélidos, sólo hay tres que mantienen poblaciones salvajes: la vicuña, que nunca fue domesticada; el guanaco que sí lo fue, y de cuyas poblaciones domesticadas evolucionaron la llama y la alpaca; y el camello bactriano, cuyas poblaciones salvajes son muy minoritarias en comparación con las domésticas. El área de distribución de estos tres camélidos era mucho mayor antaño que en la actualidad. La del guanaco, por ejemplo, se extendía como mínimo hasta el norte de Perú y quizás incluso hasta el sur de Colombia, por el sur llegaba hasta el extremo meridional de Chile y por el este cubría gran parte de Argentina; hoy, esta área se extiende únicamente desde el sur de Perú hasta la Tierra de Fuego y la isla de Navarino, con algunos enclaves muy aislados en el extremo oeste de Paraguay y en el suroeste de Argentina.
Más restringida aún es el área de distribución de la vicuña, que abarca únicamente una limitada zona de los Andes centrales, en el sur de Perú, el norte de Chile –provincias de Tarapacá y Antofagasta- y el noroeste de Argentina. En el otro extremo del mundo, las últimas poblaciones salvajes del camello bactriano sólo se encuentran en el suroeste de Mongolia y el suroeste de China.