Capaz de recorrer 47 km al día con hasta 270 kg de peso encima, el dromedario permitió la conquista del norte de Africa por los árabes y todavía se utilizaba habitualmente con propósitos militares en la década de 1960. Además de su utilidad como bestia de carga, este animal proporciona leche, carne, lana, cuero y diversas sustancias químicas –que se extraen de su orina y sus excrementos-, así como un licor denominado kumiss que se obtiene al fermentar la leche. Debido a la utilidad del dromedario en los países áridos se ha intentado aclimatarlo en varias partes del mundo; sin embargo, esta aclimatización sólo ha dado resultado en Australia, donde existe una población cimarrona de 43.000 individuos.