TODAS LAS ESPECIES
Los camélidos sudamericanos, entre los que se incluye el guanaco, carecen de giba, tienen las orejas largas y los dedos relativamente finos; la llama y la alpaca son exclusivamente domésticas y probablemente descendientes del guanaco, aunque no todos los autores están de acuerdo en ello, mientras que la vicuña pertenece a un género distinto y, pese a todos los intentos efectuados por domesticarla, sólo vive al estado salvaje. En cambio, los camélidos del Viejo Mundo tienen las orejas cortas y se diferencian por poseer joroba. Mucho mayores que los americanos –el dromedario alcanza 2,30 m de altura en la cruz-, son también más corpulentos, ay que su peso varía desde los 300 hasta los 690 kg.
Los camélidos sudamericanos, entre los que se incluye el guanaco, carecen de giba, tienen las orejas largas y los dedos relativamente finos; la llama y la alpaca son exclusivamente domésticas y probablemente descendientes del guanaco, aunque no todos los autores están de acuerdo en ello, mientras que la vicuña pertenece a un género distinto y, pese a todos los intentos efectuados por domesticarla, sólo vive al estado salvaje. En cambio, los camélidos del Viejo Mundo tienen las orejas cortas y se diferencian por poseer joroba. Mucho mayores que los americanos –el dromedario alcanza 2,30 m de altura en la cruz-, son también más corpulentos, ay que su peso varía desde los 300 hasta los 690 kg.