Buenos días Freila.
Buenos días PEPEPACO.
Estaban dos viejecitos encogidillos en su mesa faldilla con el brasero de picón encendido, casi tiritando, la tele apagada por no gastar y le dice la mujer al marido: "Sabes que te digo, que Dios tenía que acordarse de uno de nosotros y así yo me iría con la hija a Barcelona...".
Ya os han sacado del "pozo". Aunque sea hacia atrás, ahora ya podéis adelantar... ¡Ánimo...!
Que disfrutéis de este maravilloso día primaveral.
Yo de nuevo con médicos; pero me fijo y los veo que ellos están peor que yo. No sé como se atreven a darme consejos.
Un abrazo muy fuerte.
Buenos días PEPEPACO.
Estaban dos viejecitos encogidillos en su mesa faldilla con el brasero de picón encendido, casi tiritando, la tele apagada por no gastar y le dice la mujer al marido: "Sabes que te digo, que Dios tenía que acordarse de uno de nosotros y así yo me iría con la hija a Barcelona...".
Ya os han sacado del "pozo". Aunque sea hacia atrás, ahora ya podéis adelantar... ¡Ánimo...!
Que disfrutéis de este maravilloso día primaveral.
Yo de nuevo con médicos; pero me fijo y los veo que ellos están peor que yo. No sé como se atreven a darme consejos.
Un abrazo muy fuerte.