FREILA: Hábito y enemigos...

Hábito y enemigos

El leopardo muestra hábitos terrestres, pero se puede calificar de relativamente arborícola. Aunque puede adaptarse a vivir en zonas sin bosque, incluso casi desarboladas por completo, muestra una clara preferencia por cierta cobertura vegetal, donde se mueve con comodidad y agilidad. El leopardo produce un sonido seco y áspero (similar al de una sierra) para delimitar y defender su territorio y para establecer contacto con otros individuos. Emite gruñidos cortos de saludo y ronronea cuando juega, mientras que cuando caza o se pelea, gruñe, ruge y resopla.
Presenta mayor actividad de noche, pasando el día entre las rocas, arbustos o sobre las ramas, protegido del sol y de posibles depredadores.

Éstos pueden ser leones y tigres, por supuesto, pero también otros animales más pequeños que cazan en grupo, como licaones y hienas manchadas, que pueden atacarle o sobre todo sustraerle sus presas. Es buen nadador, pero si comete el error de atravesar un río sin advertir la presencia de un cocodrilo, puede convertirse en una presa fácil. Éste también puede sorprender cuando se acerca a beber a un río o charca.