FREILA: OJOS...

OJOS

Este gato gigante posee, lógicamente, “ojos de gato”, es decir, estructuras especialmente adaptadas a la visión nocturna. Esto resulta muy adecuado porque acostumbra a cazar con más frecuencia en las penumbras de la noche. Sin embargo, no le molesta en absoluto el resplandor intenso de la luz diurna, de manera que de día ve perfectamente, por lo que puede cazar, y de hecho caza sin problema alguno bajo el tórrido sol si la ocasión es buena.