El depredador trepador
El cuerpo del leopardo es esbelto, musculoso y flexible. Ello le confiere fuerza en la lucha, velocidad en la carrera y, sobre todo, la capacidad de trepar con gran agilidad por los árboles. La coloración, por su parte, presenta grandes variaciones, tanto geográfica (de una población a otra) como individuales.
El cuerpo del leopardo es esbelto, musculoso y flexible. Ello le confiere fuerza en la lucha, velocidad en la carrera y, sobre todo, la capacidad de trepar con gran agilidad por los árboles. La coloración, por su parte, presenta grandes variaciones, tanto geográfica (de una población a otra) como individuales.