LA PANTERA NEGRA
La llamada pantera negra, que durante muchos tiempo se había considerado una especie distinta “con nombre y apellidos”, no es ni siquiera una subespecie. En realidad, no se puede decir que sea ni una raza, sino tan sólo una variedad pigmentaria. Se da en algunos ejemplares de leopardo y con mayor frecuencia en las poblaciones que habitan en los bosques densos y húmedos del Asia meridional. Se trata de individuos melánicos que no tienen más características diferentes ni forman grupo alguno. De hecho, la misma madre puede dar a luz un cachorro “normal” -con la típica pigmentación de los leopardos- y otro “de pantera negra”, incluso en la misma camada, y ello con independencia de la coloración de la piel de los padres.
La llamada pantera negra, que durante muchos tiempo se había considerado una especie distinta “con nombre y apellidos”, no es ni siquiera una subespecie. En realidad, no se puede decir que sea ni una raza, sino tan sólo una variedad pigmentaria. Se da en algunos ejemplares de leopardo y con mayor frecuencia en las poblaciones que habitan en los bosques densos y húmedos del Asia meridional. Se trata de individuos melánicos que no tienen más características diferentes ni forman grupo alguno. De hecho, la misma madre puede dar a luz un cachorro “normal” -con la típica pigmentación de los leopardos- y otro “de pantera negra”, incluso en la misma camada, y ello con independencia de la coloración de la piel de los padres.