FREILA: Un animal arbóreo...

Un animal arbóreo

El leopardo se distingue de sus parientes más cercanos por la capacidad de trepar ágilmente a los árboles, práctica que realiza habitualmente tanto para descansar con mayor seguridad como para comer tranquilo y guardar las presas que ha cazado. Este comportamiento le pone a salvo de los otros depredadores, tanto de los que son más poderosos que él -como el tigre y el león- como de los que actúan en grupo -como hienas y licaones-, que, como mínimo, le arrebatarían la comida. De no existir esta barrera de protección arborícola, lo mismo harían chacales y otros carroñeros, sí bien más furtivamente.

Esta facilidad para trepar a los árboles es importante en la sabana, pero en la selva adquiere una especial relevancia porque allí las especies se reparten los distintos estratos de la vegetación, a modo de ecosistemas diversos, y cada altura tiene distintas características de temperatura, humedad, iluminación, recursos, etc. Entre los parientes del leopardo que también son trepadores destacan el ocelote, el tigrillo y la pantera nebulosa. Los dos primeros son americanos, pero la tercera es asiática, por lo que comparte el mismo hábitat selvático que el leopardo.