En estos sitios se ha observado el siguiente comportamiento de pareja: la orca m{as hábil en la captura en tierra da un rodeo sin dejarse ver, al tiempo que la otra sobresale en superficie para hacerse bien visible, pero a una distancia en que no representa un peligro para los leones marinos. Aprovechando que éstos vigilan constantemente la orca lejana que actúa de señuelo, la otra orca se acerca lentamente bordeando la orilla; lo hace ladeada para que la aleta dorsal no la delate y en silencio, excepto alguna esporádica señal de sonar y una especie de rugido grave que a veces precede a los ataques. Súbitamente, el enorme cuerpo del cetáceo surgirá de las aguas para caer encima de los cachorros.