Del mismo modo, la orca no desaprovecha las incautas presas que, estando en tierra, no se han alejado lo suficiente del líquido elemento. Por ejemplo, en las playas donde los leones marinos establecen sus colonias, los cachorros suelen estar mucho tiempo en la orilla para aprender a nadar y acostumbrarse al medio marino. Las orcas lo saben y, cuando localizan un grupo al mirar por encima del agua, se lanzan hacia él, acelerándose a veces con la fuerza de las olas.