Hábitat y distribución
Normalmente vive en las zonas sombrías de los bosques de coníferas, aunque se le puede encontrar en los bosques de hoja caduca, y es más frecuente en las zonas de baja montaña que en la altitud, prefiriendo los bosques jóvenes y cerrados.
Los nidos son esféricos, de un tamaño aproximado de 22 cm., y suelen tener 2 orificios de acceso para facilitar la huida, uno mayor que otro, pudiendo ser taponados desde el interior. Suelen estar colocados entre ramas de los árboles y su interior está tapizado de musgo, hojas, ramitas, paja o líquenes.
Se adapta a la vida desde el nivel del mar hasta los 2.000 metros de altitud.
Su distribución dentro de la Península Ibérica es uniforme, faltando en las Islas Baleares y en las Canarias.
Esta especie no figura como amenazada, pero si figura en el anexo III del Convenio de Berna, por lo su supervivencia podría verse amenazada de no tomar especiales precauciones.
Normalmente vive en las zonas sombrías de los bosques de coníferas, aunque se le puede encontrar en los bosques de hoja caduca, y es más frecuente en las zonas de baja montaña que en la altitud, prefiriendo los bosques jóvenes y cerrados.
Los nidos son esféricos, de un tamaño aproximado de 22 cm., y suelen tener 2 orificios de acceso para facilitar la huida, uno mayor que otro, pudiendo ser taponados desde el interior. Suelen estar colocados entre ramas de los árboles y su interior está tapizado de musgo, hojas, ramitas, paja o líquenes.
Se adapta a la vida desde el nivel del mar hasta los 2.000 metros de altitud.
Su distribución dentro de la Península Ibérica es uniforme, faltando en las Islas Baleares y en las Canarias.
Esta especie no figura como amenazada, pero si figura en el anexo III del Convenio de Berna, por lo su supervivencia podría verse amenazada de no tomar especiales precauciones.