FREILA: Criar para repoblar...

Criar para repoblar

De toda las subespecies de tigres que sobreviven en la actualidad, una de la que está en mayor peligro de extinción es la siberiana. De las decenas de miles de ejemplares originales, sólo quedan unos 430-470 en libertad. La causa de esa drástica recesión es doble: por un lado, la caza furtiva, que ha aumentado mucho desde la disolución de la Unión Soviética, y por otro, la desaparición de los bosques donde vive. En la Reserva de la Biosfera de Sijote-Alin se está desarrollando el Proyecto Tigre Siberiano, concebido para proteger los esquilmados efectivos de los felinos del extremo oriente ruso.

Ante el peligro de extinción que planea sobre el tigre siberiano, se intenta criarlos en cautividad para luego repoblar sus territorios originales. Pero si bien es fácil conseguir que se apareen y den a luz sin dificultad, no lo es tanto que la madre cuide las crías. De hecho, lo habitual es que estando en cautividad se desentienda por completo, sin amamantarlas siquiera, y, lógicamente, los cachorros mueren de este modo en poco tiempo. Hay quien dice que este comportamiento tiene su origen en el convencimiento materno de no poder enseñar a cazar a sus hijos (cosa que sería vital en condiciones naturales) por la cautividad en sí y porque ella misma no sabe -porque tampoco le han enseñando- pues siempre ha recibido presas muertas-. En cualquier caso, para evitar la muerte de los cachorros de tigre de las nieves, la única solución suele ser retirarlos a tiempo del supuesto cuidado de las madres y disponer de las instalaciones adecuadas donde puedan vivir.

Además, hay que efectuar una importante planificación que evite la consanguinidad (teniendo en cuenta que la población actual de 430-470 ejemplares salvajes del tigre de Siberia se acerca peligrosamente al mínimo necesario para ello). La consanguinidad podría sentenciar la supervivencia de la subespecie aún antes de desaparecer físicamente. Como ya ha ocurrido con especies completas, cuando la población es pequeña, el número de cruces entre parientes aumenta, lo que produce una degeneración genética que va incrementando la aparición de malformaciones y enfermedades génicas. Para combatir este problema se actúa en dos sentidos. Por una parte, se estudia profundamente sobre el terreno de dinámica de poblaciones, para avaluar el estatus de cada zona y saber cuáles están bien ocupadas y en cuáles han desaparecido y podrían vivir otros ejemplares, se pueden decidir los puntos prioritarios para repoblar y aumentar así la población natural.

Por otra parte, se hace necesario disponer de ejemplares jóvenes y sanos para liberar en esas zonas.
En este sentido, la campaña conjunta entre Estados Unidos y Rusia está dando buenos resultados. Crías que e obtienen en Rusia, se envían a Omaha y Nebraska, en Estados Unidos. Allí crecen perfectamente en instalaciones situadas sobre terrenos nevados, formando parte de un programa que es el de mayor éxito mundial en la cría de grandes depredadores.