Más al sur, en Nicaragua y Costa Rica, las poblaciones de F. c. costaricensis se hallan también en una situación delicada, debido en este caso a la imparable destrucción del bosque tropical. Las tres subespecies indicadas están incluidas en el apéndice 1 de las CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y de la Flora Silvestres), y la de Florida está además considerada como en peligro por la UICN. Según parece, a principios de nuestro siglo el puma fue prácticamente eliminado en toda Norteamérica al norte de México, a excepción de las zonas montañosas del Oeste, el sur de Texas y Florida.