Por lo demás, la nieve puede ser un elemento poco menos que constante para muchas poblaciones de este félido que no sólo ocupa los extremos boreal y meridional del continente, sino también las grandes alturas. En California, por ejemplo, el rango altitudinal del puma se extiende hasta los 3.350 m como mínimo; en Ecuador, el félido llega hasta 4.500, e incluso se han encontrado huellas a 5.800 m de altitud en el sur del Perú.