En las zonas más escarpadas de América, y en muchos de sus grandes bosques, se encuentra todavía el puma, un félido esbelto y de gran tamaño, cuyo pelaje uniforme y desprovisto de manchas le ha valido el nombre de león de las montañas. Misteriosos y esquivo, el puma es uno de los grandes felinos menos estudiado, pese a que en el Nuevo Mundo ocupa un área de distribución superior a la de cualquier mamífero excepto el hombre. De un tamaño similar al leopardo, es mucho más esbelto que éste, lo que contribuye sin duda a su gran agilidad. Merodeador incansable de un vasto territorio en el que lleva una vida solitaria, el puma es un cazador temible, dotado de una gran fuerza que le permite capturar presas hasta seis veces más pesadas que él.