FREILA: En estas condiciones el tiburón parece “entrar en trance”...

En estas condiciones el tiburón parece “entrar en trance” y puede pasarse largo tiempo sin comer aunque una presa se pasee por delante de su boca; de hecho, apenas reacciona a los estímulos externos: ni ataca ni huye. Algunas áreas en que se ha observado ese comportamiento se caracterizan por mezclarse el agua del mar con agua dulce que aflora filtrándose desde el fondo, lo cual puede hacer que los parásitos se aferren con menor fuerza y resulte más fácil extraerlos; de hecho, las rémoras se muestran muy activas, limpiando meticulosamente al escualo.

Los tiburones tienen muchas conductas peculiares, que los biólogos todavía no han explicado: algunos emigran a zonas muy alejadas sin conocerse el motivo, otros desaparecen por completo en ciertas épocas, mientras que otros, como el pez martillo, forman espectaculares bancos, concentraciones que se supone están relacionadas con la reproducción. En algunas poblaciones estudiadas sólo se ven ejemplares de un sexo en un grupo, y las hembras de algunas especies apenas se han visto nunca. El cortejo y apareamiento se ha observado algunas veces. Es un encuentro único, más bien violento: el macho muerde una y otra vez en el costado de la hembra. Esto ha permitido explicar porqué la piel de las hembras es el doble de gruesa que la del macho.