AMPOLLAS DE LORENZINI
Muchos tiburones poseen numerosos poros superficiales, sobre todo en la parte cefálica, que esconden una complicada estructura sensorial: están conectados pro medio de canales (bien aislado y llenos de una sustancia conductora de la electricidad) a una pequeña cámara interior (la ampolla) tapizada de células pilíferas y electrorreceptoras. Las ampollas de Lorenzini suelen estar agrupadas y constituyen el sistema electrosensorial -el sentido más mistorioso- capaz de detectar los campos eléctricos de bajísima intensidad que poseen los seres vivos.
Muchos tiburones poseen numerosos poros superficiales, sobre todo en la parte cefálica, que esconden una complicada estructura sensorial: están conectados pro medio de canales (bien aislado y llenos de una sustancia conductora de la electricidad) a una pequeña cámara interior (la ampolla) tapizada de células pilíferas y electrorreceptoras. Las ampollas de Lorenzini suelen estar agrupadas y constituyen el sistema electrosensorial -el sentido más mistorioso- capaz de detectar los campos eléctricos de bajísima intensidad que poseen los seres vivos.