Estado de las poblaciones
Por cada hombre que mata un tiburón, el hombre mata dos millones de tiburones. En efecto, se calcula que cada año se pescan 12 millones de tiburones, y eso sin contar los desechados, la pesca local y la deportiva. De hecho, el tiburón blanco se puede encontrar en casi todos los mares, pero no es abundante en ninguno. La pesca deportiva y la persecución de que es objeto ha provocado la reducción de muchas de sus poblaciones, llegado a estar en peligro de extinción.
Es una especie muy vulnerable a la pesca excesiva por que los jóvenes no maduran hasta los diez o doce años de edad, sólo paren de siete a nueve crías y, según parece, un tiburón blanco sólo se reproduce de cuatro a seis veces en toda su larga vida. Es una especies protegida en Australia, Sudáfrica, California y las islas Malvivas, en el océano Indico.
Por cada hombre que mata un tiburón, el hombre mata dos millones de tiburones. En efecto, se calcula que cada año se pescan 12 millones de tiburones, y eso sin contar los desechados, la pesca local y la deportiva. De hecho, el tiburón blanco se puede encontrar en casi todos los mares, pero no es abundante en ninguno. La pesca deportiva y la persecución de que es objeto ha provocado la reducción de muchas de sus poblaciones, llegado a estar en peligro de extinción.
Es una especie muy vulnerable a la pesca excesiva por que los jóvenes no maduran hasta los diez o doce años de edad, sólo paren de siete a nueve crías y, según parece, un tiburón blanco sólo se reproduce de cuatro a seis veces en toda su larga vida. Es una especies protegida en Australia, Sudáfrica, California y las islas Malvivas, en el océano Indico.