FREILA: Peligro: ¡tiburones!...

Peligro: ¡tiburones!

Ya Herodoto habló hace 2.500 años del ataque de tiburones a los náufragos de un barco persa. Desde entonces las narraciones en este sentido son innumerables.

Debe reconocerse que sí se producen algunos ataques de ciertas especies, sobre todo de las que se alimentan de mamíferos marinos. Numerosos ataques se producen porque el tiburón confunde al hombre con una de sus presas habituales (es obvio que el hombre no forma parte de la dieta de ningún tiburón). En algunos caso parece que el chapoteo y los colores negro, gris y pizarra, que son los exhibidos por muchos mamíferos marinos, facilitan esta confusión.