Relación con el hombre
La historia de las relaciones entre el tiburón y el hombre se remonta a la antigüedad y en muchas culturas presenta connotaciones negativas: el mismo nombre inglés “shark” parece que deriva de la palabra alemana “shurke”, que significa “malvado” o “canalla”. Esta idea ha condicionado el trato que ha recibido y, en los últimos tiempos, cuando la capacidad pesquera ha aumentado enormemente, ha llegado a influir en sus poblaciones. Pero su biología también ha interesado al hombre. Ya Aristóteles la estudió, recogiendo sus observaciones en Historia animalium, que data del año 350 a. C., donde relacionaba acestadamente los t`burones con las rayas e incluso explicaba las diferencias entre ambos sexos.
La historia de las relaciones entre el tiburón y el hombre se remonta a la antigüedad y en muchas culturas presenta connotaciones negativas: el mismo nombre inglés “shark” parece que deriva de la palabra alemana “shurke”, que significa “malvado” o “canalla”. Esta idea ha condicionado el trato que ha recibido y, en los últimos tiempos, cuando la capacidad pesquera ha aumentado enormemente, ha llegado a influir en sus poblaciones. Pero su biología también ha interesado al hombre. Ya Aristóteles la estudió, recogiendo sus observaciones en Historia animalium, que data del año 350 a. C., donde relacionaba acestadamente los t`burones con las rayas e incluso explicaba las diferencias entre ambos sexos.