3) El aliciente de la sangre hacia que la gente acudiera a presenciar los combates del anfiteatro. Eran los numera, en su origen, ofrecidos en los funerales de un gran personaje, pero un espectáculo destinado a la simple diversión a partir del año 105 a. C. El anfiteatro había sido contruido durante el gobierno de César. Se transformó en el mayor monumento de la ciudad con el Coliseo ampliado por los Flavios para 50.000 espectadores.