les extraían el miembro viril con testículos y todo, que guardaba la canalla como trofeo… esos tristes trofeos hasta fueron exhibidos luego, haciendo alarde de la guapeza en la comisaría… para completar el tétrico cuadro, la policía puso fuego a los toldos, los cadáveres fueron enterrados en fosas algunos quemados”, del diario de sesiones de la Cámara de Diputados, 1924.