Transformación del ecosistema
Cuando las poblaciones y los movimientos estacionales se mantienen en su estado natural, el elefante africano tiene un papel ecológico fundamental. Con unas necesidades alimenticias que en muchas ocasiones superan los 150 kg diarios de materia vegetal -hasta 300 kg en períodos lluviosos-, el elefante a menudo recorre grandes distancias para obtener su sustento. Aunque en época de lluvias suele preferir la hierba tierna, su régimen alimentario cuenta con más de un centenar de especies vegetales. Para encontrarlas, y sobre todo para paliar su insaciable apetito, los grupos, clanes y manadas de elefantes exploran grandes extensiones de terreno y, al devorar arbustos, maleza y en ocasiones árboles enteros, crean un sinfín de espacios abiertos, tanto en las tupidas selvas como en los numerosos terrenos arbolados que cubren gran parte de las sabanas africanas.
Cuando las poblaciones y los movimientos estacionales se mantienen en su estado natural, el elefante africano tiene un papel ecológico fundamental. Con unas necesidades alimenticias que en muchas ocasiones superan los 150 kg diarios de materia vegetal -hasta 300 kg en períodos lluviosos-, el elefante a menudo recorre grandes distancias para obtener su sustento. Aunque en época de lluvias suele preferir la hierba tierna, su régimen alimentario cuenta con más de un centenar de especies vegetales. Para encontrarlas, y sobre todo para paliar su insaciable apetito, los grupos, clanes y manadas de elefantes exploran grandes extensiones de terreno y, al devorar arbustos, maleza y en ocasiones árboles enteros, crean un sinfín de espacios abiertos, tanto en las tupidas selvas como en los numerosos terrenos arbolados que cubren gran parte de las sabanas africanas.