Con una altura en la cruz que puede alcanzar los 4 m y un peso que a veces supera las 6 toneladas, el elefante africano es el mayor vertebrado terrestre.
Esta especie forma unidades familiares de tipo matriarcal, vinculadas entre sí -y con los grupos de machos temporalmente- mediante complejas estructuras, cuya cohesión se asegura, incluso a grandes distancias, mediante la comunicación por infrasonidos. Gracias a su gran movilidad y a su insaciable apetito, el elefante ha dado forma al paisaje y la ecología de África; pero hoy, cuando la especie ha perdido más de la mitad de los efectivos que tenía hace dos décadas y, prácticamente, ha quedado confinada a los parques nacionales y reservas, parece estar apunto de perder su papel fundamental en la biodiversidad del continente.
Esta especie forma unidades familiares de tipo matriarcal, vinculadas entre sí -y con los grupos de machos temporalmente- mediante complejas estructuras, cuya cohesión se asegura, incluso a grandes distancias, mediante la comunicación por infrasonidos. Gracias a su gran movilidad y a su insaciable apetito, el elefante ha dado forma al paisaje y la ecología de África; pero hoy, cuando la especie ha perdido más de la mitad de los efectivos que tenía hace dos décadas y, prácticamente, ha quedado confinada a los parques nacionales y reservas, parece estar apunto de perder su papel fundamental en la biodiversidad del continente.