FREILA: La sombra del oso...

La sombra del oso

En primavera, cuando los grandes machos de oso polar vuelven a las Svalbard después de su largo periplo por la zona del “pack”, no es raro que, pisándoles casi los talones pero evitando en todo momento sus zarpazos, les siga una pequeña sombra blanca. Se trata del zorro polar o ártico, un cánido aún más pequeño que el zorro común que, como el gran depredador blanco, se ha adaptado al duro clima polar. El zorro ártico tiene unas orejas cortas y peludas que minimizan la pérdida de calor, un pelaje invernal espeso blanco que le abriga y le camufla entre la nieve, y unas plantas de los pies peludas que le proporcionan aislamiento y le impiden resbalar.