Desde el otoño hasta la primavera, la mayoría de individuos se encuentran en esta banquisa estacional, a excepción de las hembras grávidas, que invernan en tierra firme. Durante el breve verano ártico, cuando la banquisa estacional se deshiela, los osos se concentran en los residuos de ésta o bien se desplazan hacia tierra firme, ocupando los territorios que probablemente habitaban antaño.