FREILA: También se introdujeron conejos para que los cazadores...

También se introdujeron conejos para que los cazadores tuvieran abundantes presas. Y las tuvieron, pero en exceso. Los conejos se reprodujeron sin control (carecían de los depredadores de su país de origen), resultando un azote para los ecosistemas y hasta para la agricultura. En un ingenuo y vano intento de contenerlos, se colocaron miles y miles de kilómetros de vallas. Estas representaron, a su vez, otro problema para los animales migradores, que se desconcertaban ante algo para lo que no estaban preparados. Los canguros con frecuencia chocaban, se enganchaban y hasta morían en estas vallas.

Por si fuera poco, los europeos vinieron con perros, gatos, zorros... y, aunque involuntariamente, también con ratas y ratones. Todos ellos se aficionaron rápidamente a la carne de marsupial. Por ese motivo, al revés de lo que suele ocurrir en el resto del mundo, las especies extinguidas y más amenazadas en Australia son las de menor tamaño, las presas de estos animales foráneos.