Precisamente, la zona del Parque Natural de Savuti es muy especial en este aspecto de la caza de los leones, ya que allí el porcentaje de presas abatidas por los machos -tengan el tamaño que tengan- no es mucho menor que el de las hembras, al revés de lo que ocurre en casi todas partes. En las presas habituales, la estrategia de las leonas es muy eficiente, pero los grandes herbívoros no se defienden precisamente huyendo. Por eso son más efectivos los machos reproductores, que son menos rápidos que sus compañeras pero de zarpazo y mordisco más potentes.
Su estrategia es muy simple: a la primera ocasión propicia se acercan, le muerden en los cuartos traseros y e le echan encima, mordiéndole en la espalda y el cuello. En cuanto la tracción y el peso de varios machos logren desequilibrar la presa, ésta ya no se levantará más. Entonces la gran fortaleza que posee la víctima jugará en su contra, pues no morirá rápidamente, sino tras una lenta agonía: será literalmente devorada viva.
Su estrategia es muy simple: a la primera ocasión propicia se acercan, le muerden en los cuartos traseros y e le echan encima, mordiéndole en la espalda y el cuello. En cuanto la tracción y el peso de varios machos logren desequilibrar la presa, ésta ya no se levantará más. Entonces la gran fortaleza que posee la víctima jugará en su contra, pues no morirá rápidamente, sino tras una lenta agonía: será literalmente devorada viva.