FREILA: Resolver los conflictos...

Resolver los conflictos

Cuando un joven de sexo masculino llega a los 18-20 meses de edad, lo que se delata porque le empieza a crecer la melena, es expulsado expeditivamente por los machos adultos. Si los jóvenes -sorprendidos al verse atacados por quienes hasta entonces les habían alimentado, enseñado y acariciado- dudan en abandonar la manada, la acción es apoyada por las hembras y por su propia madre, que sabe que, de permanecer su hijo en el territorio, el segundo aviso podría ser mucho más cruento.
Cuando un macho adulto entre en el territorio de una manada, deberá enfrentarse con la ira de los machos instalados.

Lo normal es que desista enseguida y se vaya. Pero si persiste, puede entablarse una lucha en la que, aunque no se empleen las mimas fuerzas y decisión que en los ataques a las presas, se inflijan graves heridas. No es lo frecuente, pero si un contendiente fallece en el combate, su contrincante no dudará un momento en comérselo, ayudado por los demás integrantes de la manada.