Hábitat
El bioma al que se ha adaptado el león es la sabana, en todas sus variantes, tanto húmedas como secas, tanto arbóreas como arbustivas, aunque este felino muestra una especial preferencia por las de tipo herbáceo que ocupan llanuras abiertas. Se ha adaptado a zonas áridas, casi desérticas; no desprecia los tupidos bosques en galería que bordean los ríos, y en cuanto a la altitud, vive sin dificultad a 3.500 m y se le ha visto en parajes que lindan los 5.000 m de altitud. Su color “leonado” supone un espléndido camuflaje en estos terrenos, aunque antiguamente también se había adaptado a cierto tipo de selvas. De hecho, la población que queda en la India ocupa una zona boscosa, si bien es seca y monzónica.
Los leones son mayoritariamente sedentarios, aunque cuando los grandes herbívoros abandonan una zona en busca de mejores pastos, los felinos les seguirán en sus migraciones estacionales. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, en las planicies del Serengeti, donde los leones se desplazan cientos de kilómetros para no perder contacto con los enormes rebaños de rumiantes.
El bioma al que se ha adaptado el león es la sabana, en todas sus variantes, tanto húmedas como secas, tanto arbóreas como arbustivas, aunque este felino muestra una especial preferencia por las de tipo herbáceo que ocupan llanuras abiertas. Se ha adaptado a zonas áridas, casi desérticas; no desprecia los tupidos bosques en galería que bordean los ríos, y en cuanto a la altitud, vive sin dificultad a 3.500 m y se le ha visto en parajes que lindan los 5.000 m de altitud. Su color “leonado” supone un espléndido camuflaje en estos terrenos, aunque antiguamente también se había adaptado a cierto tipo de selvas. De hecho, la población que queda en la India ocupa una zona boscosa, si bien es seca y monzónica.
Los leones son mayoritariamente sedentarios, aunque cuando los grandes herbívoros abandonan una zona en busca de mejores pastos, los felinos les seguirán en sus migraciones estacionales. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, en las planicies del Serengeti, donde los leones se desplazan cientos de kilómetros para no perder contacto con los enormes rebaños de rumiantes.