FREILA: Mientras los colmillos se aferran a la presa, el veneno...

Mientras los colmillos se aferran a la presa, el veneno se difunde lentamente por el torrente sanguíneo de ésta, provocando su muerte por paro respiratorio unos minuto después. Para matar a una serpiente ratera de unos 2 m de longitud, una cobra real de 4 m tiene que esperar unos 20 minutos, inyectándole su veneno sin soltar la presa. Aunque la probabilidad de que un humano sea atacado por una cobra real es escasa, debido a su rareza y a su tendencia a huir ante el menor atisbo de peligro, su mordedura puede acabar con la vida de una persona en pocos minutos; incluso es suficiente para matar un elefante en unas pocas horas si el ofidio consigue inocularle su veneno, lo que es perfectamente posible si le ataca en la punta de la trompa o en la base de las uñas, donde la piel es más fina.

Incluso las crías recién nacidas son peligrosas: aunque no se alimentan durante los primeros días de vida, su aparato inoculador de veneno es perfectamente funcional, y son capaces de matar un cobaya adulto en menos de 25 minutos.