Por ejemplo, la utiliza el colúbrido Liophis reginae propio de Sudamérica, un continente en el que no existen las serpientes venenosas con capucha.
Al igual que el ocelo o los anteojos que algunas cobras muestran en el dorso, es posible que la capucha tenga un valor defensivo por sí mismo y no tanto porque el animal que la despliega sea venenoso o, siendo inofensivo, imite a otro peligroso. Experimentos realizados demostraron que el miedo a los ocelos era innato en depredadores, que sólo desisten de estas actitudes tras un lento aprendizaje, y es muy posible que el miedo a un reptil que se levanta e hincha el cuello lo sea también.
Al igual que el ocelo o los anteojos que algunas cobras muestran en el dorso, es posible que la capucha tenga un valor defensivo por sí mismo y no tanto porque el animal que la despliega sea venenoso o, siendo inofensivo, imite a otro peligroso. Experimentos realizados demostraron que el miedo a los ocelos era innato en depredadores, que sólo desisten de estas actitudes tras un lento aprendizaje, y es muy posible que el miedo a un reptil que se levanta e hincha el cuello lo sea también.