Sólo desde de los barcos, se tiran por la borda trece toneladas de basura cada minuto. Gran parte de estos desperdicios flotan y son arrastrados por las mismas corrientes que siguen las tortugas, acumulándose en sus lugares de descanso y alimentación. Además, en alta mar, las tortugas encontrarán otros desechos: hilos de pescar, organismos todavía vivos pero que han acumulado contaminantes tóxicos y trozos de redes (los pescadores pierden miles de kilómetros de redes cada año, que se van extendiendo por todos los mares como una inmensa red de trampas mortales).