FREILA: Reproducción y puesta...

Reproducción y puesta

Como todas las tortugas marinas, la tortuga boba pasa virtualmente toda su vida en el agua. De hecho, los machos no salen nunca y las hembras sólo lo hacen para efectuar la puesta. Una vez cada dos o tres años (aunque e algunas poblaciones esta frecuencia es más irregular), normalmente de mayo a julio, machos y hembras realizan un largo viaje hasta el litoral en el que se reproducen. Al llegar frente a la playa, pueden concentrarse grandes grupos, donde los machos, más pequeños y numerosos, compiten violentamente para conseguir a las hembras.
Una vez fecundada, la hembra se acerca a la orilla para inspeccionar la zona, lo cual casi siempre tiene lugar de noche.

Decidido el lugar más tranquilo y adecuado, empieza a arrastrarse lenta y fatigosamente playa arriba, dejando un profundo surco en la arena. En el punto elegido, a unas decenas de metros de la orilla (por encima de la línea de marea alta), empieza a excavar con las aletas delanteras un hoyo de más de medio metro. Mientras pone los huevos, la hembra entra en una especie de trance, y durante este tiempo es muy vulnerable, porque nada puede disuadirla de acabar su tarea, ni siquiera la presencia del hombre o de otros depredadores. Al terminar, cubre el hoy con arena y apisona el terreno para disimularlo. Completada su misión, la hembra vuelve sobre sus huellas pesadamente, deteniéndose en la misma orilla para recuperar fuerzas antes de adentrarse nuevamente en el mar. Toda esta operación, que no suele superar la media hora (l una hora como máximo), puede repetirla allí mismo hasta siete veces cada estación, a intervalos de doce-quince días.