Las tortugas o quelonios son reptiles que han apostado por la defensa pasiva, adoptando una protección única en el mundo animal: la concha de doble caparazón. Esta comporta un complejo cambio estructural en la organización corporal de estos animales, que les confirió una homogeneidad y unas características muy distintas a las del resto de los reptiles. Dentro del orden de los quelonios, las tortugas marinas constituyen un pequeño grupo que se ha adaptado a la vida en el mar, retornando a sus orígenes, pues del medio marino surgieron sus ancestros, los anfibios. Viven en las aguas cálidas de los mares de todo el mundo, aunque pueden mantener su cuerpo caliente en aguas más frías. Eternas viajeras, estas tortugas recorren miles de millas para volver a las playas en las que nacieron y efectuar su puesta.