Este curioso comportamiento, que tiene lugar incluso cuando hay un gran suministro de alimento y del que no se ha dado todavía una explicación satisfactoria, se observa también en otras águilas y se ha descrito como e “conflicto de Caín y Abel”.
Al cabo de una semana, el único pollo que sobrevive ya se alimenta por sí solo de a carne que le trae su padre. Hacia los sesenta días adquiere su primer plumaje completo y sus padres empiezan a dejarlo solo en el nido durante largos períodos, a menudo durante días y noches enteros. Pese a ello, el aguilucho no abandonará el nido hasta un mes y medio más tarde si es un macho y hasta casi dos meses después si es una hembra. Y permanecerá en sus inmediaciones, volviendo a menudo al nido cuando los padres le traigan presas, durante un período que puede ser de tres meses como mínimo pero que a menudo es de once meses largos.
Así las cosas, un ciclo de cría completo, desde la preparación previa del nido hasta la independencia del pollo, dura veinte meses como mínimo –bastante más si no ha habido éxito y las águilas tienen que volver a internarlo-, lo que significa que una pareja sólo puede reproducirse cada dos años en el mejor de los casos.
Al cabo de una semana, el único pollo que sobrevive ya se alimenta por sí solo de a carne que le trae su padre. Hacia los sesenta días adquiere su primer plumaje completo y sus padres empiezan a dejarlo solo en el nido durante largos períodos, a menudo durante días y noches enteros. Pese a ello, el aguilucho no abandonará el nido hasta un mes y medio más tarde si es un macho y hasta casi dos meses después si es una hembra. Y permanecerá en sus inmediaciones, volviendo a menudo al nido cuando los padres le traigan presas, durante un período que puede ser de tres meses como mínimo pero que a menudo es de once meses largos.
Así las cosas, un ciclo de cría completo, desde la preparación previa del nido hasta la independencia del pollo, dura veinte meses como mínimo –bastante más si no ha habido éxito y las águilas tienen que volver a internarlo-, lo que significa que una pareja sólo puede reproducirse cada dos años en el mejor de los casos.